7 DE NOVIEMBRE DE 2026
RUTA DE LOS RÍOS VILABOA E SAN XUSTO (LOUSAME-A CORUÑA)
Coordinador y Guía de montaña: Alejandro González-Tf. 626948966
Se trata de una maravillosa ruta fluvial que discurre dentro del municipio de Lousame, cercano a Noia, que nos va a permitir conocer el precioso entorno natural que atesoran los ríos Vilacoba y San Xusto en su recorrido por los valles de esta comarca.
La primera parte de la ruta transcurre por por estrechos senderos pegados al río y algunas zonas de pasarelas en los lugares de difícil acceso, en medio de una frondosa vegetación y bellos bosques de ribera, en un ambiente tranquilo y relajante en total comunión con la naturaleza y con el sonido del agua como acompañante en gran parte del recorrido.
El itinerario nos permite contemplar un buen número de elementos etnográficos y de construcciones tradicionales, entre los que destacan un buen número de molinos, puentes y, sobre todo, las antiguas fábricas de papel que se instalaron en las riberas de los ríos Vilacoba y San Xusto y que hace décadas funcionaban utilizando trapos como materia prima y aprovechando el agua para el proceso de elaboración.
A partir de la mitad de la ruta, nos separamos del río hacia el Monte Culou pasando por bosques de pinares hasta llegar a la población de San Xusto, donde conectamos de nuevo con el fascinante sendero del río para contemplar hasta 3 hermosas cascadas y los restos del antiguo monasterio de San Xusto de Toxosoutos, situado en un bello lugar pegado al río e inmerso en un denso bosque.
FECHA: Sábado,7 de noviembre de 2026
SALIDA: 7:30 de la mañana delante del Edificio Administrativo de la Xunta (regreso estimado a las 8:30 de la tarde)
PRECIO:
36 €-PARTICIPANTES CON LICENCIA FEDERADO DE MONTAÑA
41 €-PARTICIPANTES SIN LICENCIA FEDERADO DE MONTAÑA
INSCRIPCIONES: María Rodríguez Navia-Tf.-617174540
PLAZAS: Limitadas a 29 personas (por orden de reserva, que sólo será efectiva con el pago que deberá realizarse en 3 días desde la inscripción)
PLAZO DE INSCRIPCIÓN: Se abre el martes 27 de octubre a partir de las 4 de la tarde y termina el 2 de noviembre.
(A partir del día 2 de noviembre no se devolverá dinero por anulaciones para evitar pérdidas económicas a la organización)
-SALIDA: 7:30 DE LA MAÑANA DEL EDIFICIO ADMINISTRATIVO DE LA XUNTA.
-PARADA TÉCNICA PARA TOMAR UN CAFÉ, POR CUENTA DE CADA UNO.
-RUTA DE LOS RÍOS VILACOBA Y SAN XUSTO (LOUSAME-A CORUÑA)-PROYECTO RÍOS Y BOSQUES
Distancia: 19 km
Duración de la ruta: 6 horas
Dificultad: Media
Tipo de ruta: ruta circular
Descripción de la ruta:
Se trata de una extraordinaria ruta fluvial que recorre las cuencas de los ríos Vilacoba y San Xusto y que cuenta con una gran diversidad paisajística y biológica, además de numerosos elementos patrimoniales y etnográficos.
Iniciamos la ruta en Portobravo, en el municipio de Lousame, desde donde nos dirigimos hacia la aldea de Brandia, pegada al río, donde existe una bella área recreativa y cuatro antiguos molinos, los “de Agro”, “das Pícaras”, “da Casa” y “de Abaixo”, los primeros de la ruta que dan idea de la importancia que tuvo el oficio de molinero en toda esta zona. Están restaurados y ya aparecen documentados en 1753 en el Catastro de la Ensenada.
Desde Brandia, atravesamos un prado y continuamos ya totalmente pegados al río por un estrecho sendero no exento de dificultad en algunos tramos en los que hay que caminar con precaución.Nos internamos en un espeso bosque en el que dominan el aliso, el fresno, el roble y el laurel, que forman un bosque fresco y oscuro en el verano pero luminoso y húmedo en el invierno.
Enseguida llegamos a donde se encuentran las ruinas de la primera gran papelera de esta zona, la papelera de Brandia, que utilizaba como materia prima trapos, aprovechando las aguas del río Vilacoba en el proceso de elaboración del papel, para distribuirlo desde el puerto de Noia al resto de Galicia, Gijón, Cádiz y Málaga. Se contruyó antes del año 1810 y se cerró en el año 1960 trasladándose a una nueva fábrica del concello de Santiago de Compostela.
Continuamos la ruta por las margenes del río Vilacoba hasta llegar a un cruce donde se encuentra el puente de Vilacoba, desde donde podremos acercarnos a los restos de la imponente papelera de Fontán, una de las más importantes de la zona, fundada en 1810 por una sociedad en la que figuraba Domingo Fontán, el autor de la Carta Geográfica de Galicia. Actualmente está totalmente invadida por la vegetación, en medio del bosque.
Seguimos por las márgenes del río Vilacoba, pasando por delante de la aldea do Castro, hasta alcanzar la papelera da Galiñeira, otra de las importantes factorías que existieron en la zona para producción de papel.
Más adelante llegamos a un puente de piedra, en las proximidades de la piscifactoría de Soutorredondo, cruzando a la otra orilla y continuando el camino, alejándonos poco a poco del río, hasta llegar a la aldea de Lesende. Desde esta aldea sería posible, separándonos un trecho de la ruta, visitar los petroglifos de Lesende, de gran interés arqueológico, tallados en la Edad de Bronce en el primer milenio antes de Cristo.
Atravesamos la aldea para dirigirnos de nuevo al río Vilacoba para recorrer un fascinante tramo del río, totalmente pegados al agua y en ocasiones caminando sobre pasarelas suspendidas sobre el río, que desgraciadamente se hallan en pésimo estado.
Disfrutamos de este tramo contemplando los rápidos y pozas del río, hasta llegar a un punto donde atravesamos el mismo por el puente de Vilacoba y comenzamos a ascender poco a poco en dirección al Monte Culou (504 m.), interesante atalaya desde la cual es posible contemplar toda la ría de Noia y Muros.
Ascendemos suavemente por el Coto da Insua, adentrándonos en zona de monte, dejando atrás la subida al Monte Culou, que no acometeremos, para continuar hacia la aldea de San Xusto.
Justo antes de la aldea nos desviamos para continuar el recorrido por el río San Xusto, en una zona fluvial maravillosa, que hará las delicias del caminante, donde podremos encontrar antiguos molinos, la espectacular fervenza de San Xusto, y finalmente llegar al recinto donde se halla la iglesia de San Xusto de Toxosoutos, que formó parte de un antiguo monasterio benedictino del siglo XII. Al lado de la iglesia podremos contemplar la fervenza de Toxosoutos, gran salto de agua que sobre todo en invierno resulta espectacular.
Proseguimos el itinerario separándonos un poco del río, hasta desembocar a la carretera donde accedemos a otra de las antiguas papeleras abandonadas de la zona. Un poco más adelante se halla otra espectacular cascada que forma el río San Xusto, junto al puente del mismo nombre.
Continuamos unos 500 metros hasta alcanzar la población de Boña, desde donde nos desviaremos de nuevo hacia el río de San Xusto, pasando por delante de las ruinas de la papelera de Boña.
Nos separamos del río hacia el interior hasta conectar de nuevo con el puente del río Vilacoba y conectar de nuevo con el sendero inicial pegado al río que nos llevará en poco tiempo de vuelta a Brandia y a Portobravo, punto de inicio de esta fantástica ruta.
LA PAPELERA DE FONTÁN Y LA ELABORACIÓN DEL PAPEL
Una de las cosas que más sorprenden en la Ruta de los ríos Vilacoba y San Xusto es la cantidad de fábricas de papel que se instalaron en las riberas de los citados ríos y que hace décadas funcionaban aprovechando sus aguas. Una de las más conocidas fue la-Papelera de Fontán, fábrica de papel y cartón que utilizaba trapos como materia prima, que se estableció a orillas del río de San Xusto en 1810 como “Fábrica de Papel del Castro de Lousame”. Se le conoce como Fábrica de Castro o Fábrica de Fontán, según se haga referencia al lugar (Castro), o al nombre de la familia que acabaría siendo la propietaria, y especialmente uno de sus miembros: el matemático y geógrafo Domingo Fontán Rodríguez. La producción papelera se abandonó hacia 1920, aunque siguió utilizándose para otros usos hasta su abandono definitivo en la década de 1960. El impresionante edificio, con los vanos de numerosas ventanas, está actualmente en ruinas.
El proceso de fabricación del papel era el siguiente:
Se iniciaba con la selección y clasificación de los trapos almacenados en la fábrica según sus fines, reservándose los mejores para la fabricación de papel de calidad superior, destinándose los peores para la fabricación de papel basto, como la estraza o la estracilla.
Acumulada la cantidad de trapos suficiente para iniciar el proceso, se echaban en un “pio” llamado “podredoiro”, añadiendo agua y dejando fermentar durante un periodo de tiempo de cinco o seis semanas, hasta que el calor de la fermentación en el “podredoiro” “queme al meter la mano”. Finalizada esta operación, los trapos se reducían manualmente en trozos pequeños, con la ayuda de una guadaña o cortador, llevándolos a continuación al molino de mazos.
Una presa construida en una revuelta del río de Vilacoba permitía derivar las aguas a un canal construido en su margen izquierda, que tras un recorrido de unos seiscientos metros rodeando el monte de O Castro, las conducía a las instalaciones de la fábrica de papel, donde se vertían sobre una gigantesca rueda hidráulica vertical de más de tres metros de diámetro.
Esta rueda motriz, del tipo gravitatorio de cajones, llevaba su eje erizado de levas que accionaban los mazos, irguiéndolos para batir en las pías o tinas en las que se colocaron los trapos cortados una vez finalizada su fermentación tras la estancia en el podredoiro.
Se desconoce la configuración precisa y detallada de las instalaciones, aunque por la época de su construcción es muy posible que contase ya con tres grupos de mazos diferenciados para las labores específicas de deshilachado (esfiañado) (tres pías de desgarrado), afinado (dos pías de molienda) y desleído (una pía de homogeneización de la pasta) tras las que se obtenía una pulpa o pasta para la elaboración del papel.
Una vez obtenida la pasta de papel se procedía a su cuajado vertiendo una pequeña cantidad de pulpa en un molde rectangular con el fondo formado por una fina malla de alambres; el agua escurría a través del mallazo, pero las fibras en él retenidas al enfurtirse formaban una hoja de papel sobre los alambres. Esta operación manual era relativamente rápida, rindiendo unos ocho pliegos por minuto con un solo operario.
Retirados los pliegos de los moldes se ponían en pía intercalando entre cada uno unos paños (panos de la branca) sin costuras, los “saiales”. Después se procedía a su prensado, en prensa o entre rodillos, para escurrir el agua sobrante y finalmente se dejaban secar al aire.
El papel ya seco, que por su gran porosidad resulta muy absorbente (papel secante), se sometía entonces al proceso de encolado con el zumo obtenido al exprimir desperdicios gelatinosos de animales muy cocidos. Tras un nuevo prensado para eliminar el exceso de cola y un nuevo secado al aire, el papel “de barba” (por las barbas que quedaban al sacarlo del molde) se trabajaba en el mazo de satinar para darle el apresto final y eliminar las irregularidades que pudiese presentar el acabado, quedando ya listo para ser empaquetado y puesto a la venta.
-COMIDA DE BOCADILLO, POR CUENTA DE CADA UNO.
-REGRESO ESTIMADO A LUGO A LAS 8:30 DE LA TARDE.
MATERIAL A LLEVAR Y RECOMENDACIONES PARA LA RUTA
Imprescindible:
-Botas de montaña con gore-tex: La ruta transcurre por lugares con agua y barro, por lo que resultan imprescindibles.
-Camiseta térmica transpirable (1º capa) y capa de abrigo tipo polar, primaloft, etc. (2º capa).
-Impermeable superior: fundamentales, si finalmente no los usamos podemos meterlos en la mochila.
-Pequeña mochila con:
Agua (1 litro y medio/persona)
Comida: bocata, galletas, frutos secos, chocolate, barritas energéticas.
Aconsejable:
-Bastones de trekking.
-Gorro y guantes por si hace frío.
RUTA DE LOS RÍOS VILABOA E SAN XUSTO (LOUSAME-A CORUÑA)
Coordinador y Guía de montaña: Alejandro González-Tf. 626948966
Se trata de una maravillosa ruta fluvial que discurre dentro del municipio de Lousame, cercano a Noia, que nos va a permitir conocer el precioso entorno natural que atesoran los ríos Vilacoba y San Xusto en su recorrido por los valles de esta comarca.
La primera parte de la ruta transcurre por por estrechos senderos pegados al río y algunas zonas de pasarelas en los lugares de difícil acceso, en medio de una frondosa vegetación y bellos bosques de ribera, en un ambiente tranquilo y relajante en total comunión con la naturaleza y con el sonido del agua como acompañante en gran parte del recorrido.
El itinerario nos permite contemplar un buen número de elementos etnográficos y de construcciones tradicionales, entre los que destacan un buen número de molinos, puentes y, sobre todo, las antiguas fábricas de papel que se instalaron en las riberas de los ríos Vilacoba y San Xusto y que hace décadas funcionaban utilizando trapos como materia prima y aprovechando el agua para el proceso de elaboración.
A partir de la mitad de la ruta, nos separamos del río hacia el Monte Culou pasando por bosques de pinares hasta llegar a la población de San Xusto, donde conectamos de nuevo con el fascinante sendero del río para contemplar hasta 3 hermosas cascadas y los restos del antiguo monasterio de San Xusto de Toxosoutos, situado en un bello lugar pegado al río e inmerso en un denso bosque.
FECHA: Sábado,7 de noviembre de 2026
SALIDA: 7:30 de la mañana delante del Edificio Administrativo de la Xunta (regreso estimado a las 8:30 de la tarde)
PRECIO:
36 €-PARTICIPANTES CON LICENCIA FEDERADO DE MONTAÑA
41 €-PARTICIPANTES SIN LICENCIA FEDERADO DE MONTAÑA
INSCRIPCIONES: María Rodríguez Navia-Tf.-617174540
PLAZAS: Limitadas a 29 personas (por orden de reserva, que sólo será efectiva con el pago que deberá realizarse en 3 días desde la inscripción)
PLAZO DE INSCRIPCIÓN: Se abre el martes 27 de octubre a partir de las 4 de la tarde y termina el 2 de noviembre.
(A partir del día 2 de noviembre no se devolverá dinero por anulaciones para evitar pérdidas económicas a la organización)
PROGRAMA
-SALIDA: 7:30 DE LA MAÑANA DEL EDIFICIO ADMINISTRATIVO DE LA XUNTA.
-PARADA TÉCNICA PARA TOMAR UN CAFÉ, POR CUENTA DE CADA UNO.
-RUTA DE LOS RÍOS VILACOBA Y SAN XUSTO (LOUSAME-A CORUÑA)-PROYECTO RÍOS Y BOSQUES
Distancia: 19 km
Duración de la ruta: 6 horas
Dificultad: Media
Tipo de ruta: ruta circular
Descripción de la ruta:
Se trata de una extraordinaria ruta fluvial que recorre las cuencas de los ríos Vilacoba y San Xusto y que cuenta con una gran diversidad paisajística y biológica, además de numerosos elementos patrimoniales y etnográficos.
Iniciamos la ruta en Portobravo, en el municipio de Lousame, desde donde nos dirigimos hacia la aldea de Brandia, pegada al río, donde existe una bella área recreativa y cuatro antiguos molinos, los “de Agro”, “das Pícaras”, “da Casa” y “de Abaixo”, los primeros de la ruta que dan idea de la importancia que tuvo el oficio de molinero en toda esta zona. Están restaurados y ya aparecen documentados en 1753 en el Catastro de la Ensenada.
Desde Brandia, atravesamos un prado y continuamos ya totalmente pegados al río por un estrecho sendero no exento de dificultad en algunos tramos en los que hay que caminar con precaución.Nos internamos en un espeso bosque en el que dominan el aliso, el fresno, el roble y el laurel, que forman un bosque fresco y oscuro en el verano pero luminoso y húmedo en el invierno.
Enseguida llegamos a donde se encuentran las ruinas de la primera gran papelera de esta zona, la papelera de Brandia, que utilizaba como materia prima trapos, aprovechando las aguas del río Vilacoba en el proceso de elaboración del papel, para distribuirlo desde el puerto de Noia al resto de Galicia, Gijón, Cádiz y Málaga. Se contruyó antes del año 1810 y se cerró en el año 1960 trasladándose a una nueva fábrica del concello de Santiago de Compostela.
Continuamos la ruta por las margenes del río Vilacoba hasta llegar a un cruce donde se encuentra el puente de Vilacoba, desde donde podremos acercarnos a los restos de la imponente papelera de Fontán, una de las más importantes de la zona, fundada en 1810 por una sociedad en la que figuraba Domingo Fontán, el autor de la Carta Geográfica de Galicia. Actualmente está totalmente invadida por la vegetación, en medio del bosque.
Seguimos por las márgenes del río Vilacoba, pasando por delante de la aldea do Castro, hasta alcanzar la papelera da Galiñeira, otra de las importantes factorías que existieron en la zona para producción de papel.
Más adelante llegamos a un puente de piedra, en las proximidades de la piscifactoría de Soutorredondo, cruzando a la otra orilla y continuando el camino, alejándonos poco a poco del río, hasta llegar a la aldea de Lesende. Desde esta aldea sería posible, separándonos un trecho de la ruta, visitar los petroglifos de Lesende, de gran interés arqueológico, tallados en la Edad de Bronce en el primer milenio antes de Cristo.
Atravesamos la aldea para dirigirnos de nuevo al río Vilacoba para recorrer un fascinante tramo del río, totalmente pegados al agua y en ocasiones caminando sobre pasarelas suspendidas sobre el río, que desgraciadamente se hallan en pésimo estado.
Disfrutamos de este tramo contemplando los rápidos y pozas del río, hasta llegar a un punto donde atravesamos el mismo por el puente de Vilacoba y comenzamos a ascender poco a poco en dirección al Monte Culou (504 m.), interesante atalaya desde la cual es posible contemplar toda la ría de Noia y Muros.
Ascendemos suavemente por el Coto da Insua, adentrándonos en zona de monte, dejando atrás la subida al Monte Culou, que no acometeremos, para continuar hacia la aldea de San Xusto.
Justo antes de la aldea nos desviamos para continuar el recorrido por el río San Xusto, en una zona fluvial maravillosa, que hará las delicias del caminante, donde podremos encontrar antiguos molinos, la espectacular fervenza de San Xusto, y finalmente llegar al recinto donde se halla la iglesia de San Xusto de Toxosoutos, que formó parte de un antiguo monasterio benedictino del siglo XII. Al lado de la iglesia podremos contemplar la fervenza de Toxosoutos, gran salto de agua que sobre todo en invierno resulta espectacular.
Proseguimos el itinerario separándonos un poco del río, hasta desembocar a la carretera donde accedemos a otra de las antiguas papeleras abandonadas de la zona. Un poco más adelante se halla otra espectacular cascada que forma el río San Xusto, junto al puente del mismo nombre.
Continuamos unos 500 metros hasta alcanzar la población de Boña, desde donde nos desviaremos de nuevo hacia el río de San Xusto, pasando por delante de las ruinas de la papelera de Boña.
Nos separamos del río hacia el interior hasta conectar de nuevo con el puente del río Vilacoba y conectar de nuevo con el sendero inicial pegado al río que nos llevará en poco tiempo de vuelta a Brandia y a Portobravo, punto de inicio de esta fantástica ruta.
LA PAPELERA DE FONTÁN Y LA ELABORACIÓN DEL PAPEL
Una de las cosas que más sorprenden en la Ruta de los ríos Vilacoba y San Xusto es la cantidad de fábricas de papel que se instalaron en las riberas de los citados ríos y que hace décadas funcionaban aprovechando sus aguas. Una de las más conocidas fue la-Papelera de Fontán, fábrica de papel y cartón que utilizaba trapos como materia prima, que se estableció a orillas del río de San Xusto en 1810 como “Fábrica de Papel del Castro de Lousame”. Se le conoce como Fábrica de Castro o Fábrica de Fontán, según se haga referencia al lugar (Castro), o al nombre de la familia que acabaría siendo la propietaria, y especialmente uno de sus miembros: el matemático y geógrafo Domingo Fontán Rodríguez. La producción papelera se abandonó hacia 1920, aunque siguió utilizándose para otros usos hasta su abandono definitivo en la década de 1960. El impresionante edificio, con los vanos de numerosas ventanas, está actualmente en ruinas.
El proceso de fabricación del papel era el siguiente:
Se iniciaba con la selección y clasificación de los trapos almacenados en la fábrica según sus fines, reservándose los mejores para la fabricación de papel de calidad superior, destinándose los peores para la fabricación de papel basto, como la estraza o la estracilla.
Acumulada la cantidad de trapos suficiente para iniciar el proceso, se echaban en un “pio” llamado “podredoiro”, añadiendo agua y dejando fermentar durante un periodo de tiempo de cinco o seis semanas, hasta que el calor de la fermentación en el “podredoiro” “queme al meter la mano”. Finalizada esta operación, los trapos se reducían manualmente en trozos pequeños, con la ayuda de una guadaña o cortador, llevándolos a continuación al molino de mazos.
Una presa construida en una revuelta del río de Vilacoba permitía derivar las aguas a un canal construido en su margen izquierda, que tras un recorrido de unos seiscientos metros rodeando el monte de O Castro, las conducía a las instalaciones de la fábrica de papel, donde se vertían sobre una gigantesca rueda hidráulica vertical de más de tres metros de diámetro.
Esta rueda motriz, del tipo gravitatorio de cajones, llevaba su eje erizado de levas que accionaban los mazos, irguiéndolos para batir en las pías o tinas en las que se colocaron los trapos cortados una vez finalizada su fermentación tras la estancia en el podredoiro.
Se desconoce la configuración precisa y detallada de las instalaciones, aunque por la época de su construcción es muy posible que contase ya con tres grupos de mazos diferenciados para las labores específicas de deshilachado (esfiañado) (tres pías de desgarrado), afinado (dos pías de molienda) y desleído (una pía de homogeneización de la pasta) tras las que se obtenía una pulpa o pasta para la elaboración del papel.
Una vez obtenida la pasta de papel se procedía a su cuajado vertiendo una pequeña cantidad de pulpa en un molde rectangular con el fondo formado por una fina malla de alambres; el agua escurría a través del mallazo, pero las fibras en él retenidas al enfurtirse formaban una hoja de papel sobre los alambres. Esta operación manual era relativamente rápida, rindiendo unos ocho pliegos por minuto con un solo operario.
Retirados los pliegos de los moldes se ponían en pía intercalando entre cada uno unos paños (panos de la branca) sin costuras, los “saiales”. Después se procedía a su prensado, en prensa o entre rodillos, para escurrir el agua sobrante y finalmente se dejaban secar al aire.
El papel ya seco, que por su gran porosidad resulta muy absorbente (papel secante), se sometía entonces al proceso de encolado con el zumo obtenido al exprimir desperdicios gelatinosos de animales muy cocidos. Tras un nuevo prensado para eliminar el exceso de cola y un nuevo secado al aire, el papel “de barba” (por las barbas que quedaban al sacarlo del molde) se trabajaba en el mazo de satinar para darle el apresto final y eliminar las irregularidades que pudiese presentar el acabado, quedando ya listo para ser empaquetado y puesto a la venta.
-COMIDA DE BOCADILLO, POR CUENTA DE CADA UNO.
-REGRESO ESTIMADO A LUGO A LAS 8:30 DE LA TARDE.
MATERIAL A LLEVAR Y RECOMENDACIONES PARA LA RUTA
Imprescindible:
-Botas de montaña con gore-tex: La ruta transcurre por lugares con agua y barro, por lo que resultan imprescindibles.
-Camiseta térmica transpirable (1º capa) y capa de abrigo tipo polar, primaloft, etc. (2º capa).
-Impermeable superior: fundamentales, si finalmente no los usamos podemos meterlos en la mochila.
-Pequeña mochila con:
Agua (1 litro y medio/persona)
Comida: bocata, galletas, frutos secos, chocolate, barritas energéticas.
Aconsejable:
-Bastones de trekking.
-Gorro y guantes por si hace frío.
